De prohibiciones y regresos.
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Santiago:
¡Hola, Juan! ¿Cómo te está tratando el verano? No sé cómo será por donde andás vos, pero acá en Buenos Aires, estamos en la mejor semana del año. Deberíamos tomarnos unos días de descanso del news: sin embargo, ¡el deber nos llama!
Juan:
Debería estar en alguna pileta o playa, pero acá estoy haciendo el news sacrificándome fuertemente por nuestros lectores. Y lo que pensaba es que, así como hay lectura livianita de verano, deberíamos hacer un news parecido, con alguna polémica, pero picando temas, ¿te parece?
Santiago:
Me parece.
Lo primero que vi en estos días es que en Gran Bretaña finalmente prohibieron la publicidad de fast food dirigida a menores de edad en todos los medios, como parte de un plan para disminuir la obesidad infantil. Me parece loable el esfuerzo, de hecho, como se que la publicidad funciona, sé que no hacer publicidad también funciona. No creo que alcance, imagino que debe ser parte de un plan similar al que involucró a los cigarrillos en su momento, donde la prohibición de hacer publicidad fue solo una de las tantas (quizás la mas importante) decisiones que se tomaron para reducir las enfermedades ligadas al tabaquismo.
Juan:
Varios años después, el consumo de cigarrillos está volviendo a subir. Pero más allá de eso, cuando pasan estas cosas se evidencia que la publicidad funciona. Me resulta raro que lo hagan con el fast food y no con las apuestas, pero debe ser que la inversión de los fast food hoy no es tan relevante para la industria. Dicho esto, lo más interesante de la medida es que, como online no se puede regular tanto, directamente la prohibe en ese formato y la habilita en medios con restricción horaria (después de las 21:00), es decir, igual que el alcohol. Vuelven los 90.
Santiago:
Algo asi. Seguimos de cerca los acontecimientos.
También de Gran Bretaña llega una noticia interesante: por primera vez hay mas suscriptores de OTTs con publicidad que suscriptores premium (sin publicidad). No voy a decir que lo anticipamos porque nuestros lectores ya lo saben, sí que: 1) una prueba mas de que a la gente no le disgusta la publicidad (al menos tanto) y está dispuesta a soportarla como moneda de cambio (y acá es importante que las marcas aprovechen eso y hagan publicidad linda); 2) el TVC volverá a reinar.
Juan:
Dos cosas que venimos diciendo acá, lo de las OTT y lo de los TVCs, aunque es una tendencia que parece que ningún medio está levantando. Lo entiendo, no es una novedad, sino un formato viejo que vuelve, pero es lo que es amigos. Además es una oportunidad de poder hacer piezas que cuenten historias o que tengan más impacto mientras seguimos usando al resto de los medios para otra cosa. Lo que creo que nos pasa en la Argentina con esto es que como Netflix todavía no ofrece esa suscripción, no lo estamos viendo mucho, pero como ya dijimos Netflix + YouTube con publicidad sin saltear = TVCs para todo el mundo.
Santiago:
Mi pronóstico de hace varios años sigue vigente: toda plataforma que viva de la publicidad terminará ofreciendo comerciales a cambio de gratuidad. Comerciales. TVCs. No banners, no posteos, no nada. Propagandas de tele.
Juan:
Quizás volvamos a usar la palabra propaganda y todo. Pero fijate que algo de eso se está viendo en todos lados porque, cuando no, nuestro amigo Edwin nos mandó una nota de que ¡en las empresas! están buscando storytellers. Es decir, que después de 20 años de negarlo, se están empezando a dar cuenta de que el storytelling es importante, pero en vez de terciarizarlo en una agencia, lo están contratando inhouse.
Santiago:
Decime por favor que no los llaman storytellers telopidoporelamordejesucristonuestroseñor. Me entusiasma esa idea, me gustaría que no siga alentando la confusión de que porque la publicidad cuenta historias los cuentahistorias pueden hacer publicidad.
¿Por qué lo hacen inhouse? ¿Para reemplazar al gerente de publicidad? ¿O para armar una área de comunicación interna? ¿O para reemplazar al director de comunicaciones institucionales/ corporativas? Si es el último caso, medio que estaría de acuerdo.
Juan:
Los llaman storytellers. Lo siento, pero sí. No sé por qué lo hacen inhouse, supongo que para aprender en primera instancia y después, sí, tercerizar. Las grandes compañías y sus grandes historias son fundacionales, basadas en sus creadores y, a veces, logran traspasar alguna generación o incluso alguna venta. Lamentablemente hoy pareciera que las empresas y las marcas se quedaron sin alma y tanto publicitar descuentos o funcionalidades tienen que volver a empezar. Lo celebro.


Larga vida a los "cuentahistorias" :-)
Good. Porque no dejan a la gente engordar en paz... como decia mi tia Elda, donde hay gordura hay hermosura. Juan bien comentó lo de las apuestas... Saben? hay algo que me parece mas triste que la publicidad de las marcas de apuestas... que los clubes las pongan en sus camisetas y que comunicadores (Vignolo y Varsky, entre otros) que ya tienen muy buenos ingresos por su profesion, se presten a ello.